Daniel T. Willingham, Universidad de Virginia

Profesor Daniel T. Willingham, Universidad de Virginia (EEUU).
Investigador del Departamento de Psicología. Él es una figura influyente en la aplicación de la ciencia cognitiva a la educación primaria. Este profesor investiga los mecanismos de la memoria y el aprendizaje, con el objetivo de mejorar la comprensión lectora y el pensamiento crítico. En 2017, el expresidente Barack Obama, lo nombró miembro de la Junta Nacional de Ciencias de la Educación. Destaca su columna “Ask the Cognitive Scientist» en la revista American Educator y libros como «¿Por qué a los alumnos no les gusta la escuela?”.
Ponencia: Mantén el problema educativo en el centro de la reflexión.

Muchas gracias profesor Willingham. Opino de forma similar y creo que muchas veces los académicos contribuimos a vender la tecnología y sus posibilidades en los escenarios educativos, pensamos que son la solución de todos los problemas. Probablemente los mejores centros educativos usan nuevas tecnologías junto a métodos tradicionales pero… ¿están sistemáticamente infravalorados los métodos tradicionales?
Muchas gracias desde España. Yo creo que a muchos docentes nos impulsa la innovación tecnologica. Según su planteamiento…¿una innovación tecnológica no puede generar por si misma un impacto real en el aprendizaje?
Gracias, Daniel, por esa reflexión tan necesaria. El mensaje conecta directamente con uno de los riesgos que observamos en la innovación educativa actual: poner la herramienta antes que el problema.
Coincido plenamente con tu diagnóstico: muchos centros adoptan primero la innovación (aplicaciones TICs, plataformas, metodologías “de moda”) y solo después se preguntan qué necesidad concreta pretenden cubrir. Eso genera entusiasmo por la tecnología, pero sin una definición clara del desafío de aprendizaje que se quiere resolver.
Tu propuesta es sencilla y potente: identificar primero el problema (por ejemplo, baja comprensión lectora, dificultad para transferir conocimientos, escasa retención a largo plazo) y, después, revisar qué evidencias respaldan las distintas formas de abordarlo. A veces la mejor solución será tecnológica; otras, será mejorar el currículo, la metodología o la evaluación.
El trabajo muestra que el cerebro no está diseñado para pensar profundamente todo el tiempo; pensar es lento, esforzado e incierto, y por eso las tareas escolares pueden resultar agotadoras. De ahí que muchos estudiantes no “disfruten” la escuela: el aprendizaje les resulta difícil y confuso si no se cuidan las condiciones cognitivas.
Tres principios clave que citas y que son esenciales para el aula:
• La memoria es el residuo del pensamiento: recordamos aquello en lo que pensamos, no lo que “queremos” recordar.
• El conocimiento factual es la base del pensamiento crítico: sin hechos en la memoria a largo plazo, analizar, inferir o resolver problemas se vuelve muy costoso para la memoria de trabajo.
• La práctica deliberada y la automatización liberan espacio cognitivo: al hacer rutinarias las habilidades de bajo nivel, la memoria de trabajo queda disponible para tareas más complejas.
Me gustaría plantear tres preguntas que como docente creo que nos ayudaría a operacionalizar tu mensaje:
1. Detección del problema: ¿Qué instrumentos o procedimientos recomendarías a un centro para diagnosticar con claridad el “problema de aprendizaje” antes de elegir una solución
2. Evidencia y transferencia: Cuando un equipo docente identifica un problema (p. ej., baja retención de conceptos clave), ¿qué criterios usarías para decidir si la solución debe ser curricular, metodológica o tecnológica?
3. Diseño de actividades que “hagan pensar”: Dado que “recordamos lo que pensamos”, ¿qué pautas concretas darías para diseñar tareas que dirijan el pensamiento de los estudiantes hacia el significado y la estructura del contenido, y no hacia aspectos superficiales?
Mis felicitaciones profesor Willingham, por hacer explícito algo tan importante para la escuela como poner el foco inicial sobre el problema para poder realizar innovaciones encaminadas a una o varias soluciones.
Los resultados recientes de PISA, colocan el centro de atención en un grave problema y es el descenso de todos los países en aspectos fundamentales del aprendizaje como es la comprensión y por ende del pensamiento crítico y eso en un momento donde la IA lo inunda todo y puede traer grandes consecuencias sobre el desarrollo de nuestro cerebro. Considero que los sistemas educativos han de transformarse para poder resolver este problema, pero tiene que hacerse desde una mirada diferente que vendrá determinada por la IA, su conocimiento profundo, sus riesgos e implicaciones. Quizás debamos comenzar a investigar sobre cómo está afectando la IA a la toma de decisiones, a la comprensión, por lo tanto, a nuestros procesos cognitivos.
El equipo de organización de este congreso agradece el tiempo y dedicación mostrado por las personas participantes. En esta conferencia se han compartido ideas a partir de 34 ponencias y comunicaciones, generando 100 interacciones con los autores de forma asíncrona entre el 7 y el 13 de septiembre.
MUCHAS GRACIAS